Inicio > barrado

barrado

Pueblo con aires pintorescos debido a la disposición urbana adaptada a la pendiente, y a la conservación de su arquitectura popular. Altitud: 796 m. Habitantes: 580 aprox.

Nace como núcleo pastoril a finales del medioevo, recostado entre dos Valles, El Jerte y La Vera.

Obtiene el título de Villa en el siglo XVII, única entre las poblaciones serranas del Valle.

Su economía ganadera fue evolucionando hacia la producción agraria, con explotaciones de castaños, cerezos y demás frutales de la zona.

Dentro de su término se enclava una estación meteorológica, punto obligado de referencia para los estudios geográficos sobre las áreas colindantes.

Pueblo con aires pintorescos debido a la disposición urbana adaptada a la pendiente, y a la conservación de su arquitectura popular.

Se confunde el entramado de adobe y madera con los muros de mampostería, más propios del aspecto serrano.

Poseedor el caserío de casas que ennoblecen sus fachadas con dinteles inscritos y sillares en recercos de vanos.

El edificio más sobresaliente es la iglesia parroquial, dedicada al santo mártir San Sebastián.

Situada en la parte alta del pueblo, emerge notoriamente, merced al capitel piramidal en que remata su esbelta torre.

El ingreso a la iglesia se realiza por tres puertas.

La de más arte se sitúa en la Epístola, con arco de medio punto, moldurado y pometeado como corresponde a su fábrica del siglo XVI.

Destaca la cúpula de media naranja que data del siglo XVIII, al igual que su ajustado retablo mayor, que hace gala de una ornamentación bastante abigarrada, en la que se aprecia la mano barroquizante de los entalladores locales, los hermanos de La Inzeira Velasco, prolíficos retablistas que dejaron obras por las iglesias de las comarcas vallejerteña y verata. A destacar además la ermita de Nuestra Señora del Viso, edificio popular del siglo XVIII con retablo de la misma época.